- Verano (diciembre-febrero): Cálido y seco, con muchas horas de luz. Hay mucha gente, sobre todo a última hora de la mañana. Los fenómenos geotérmicos están en pleno apogeo y es el mejor momento para hacer fotos: reserva con antelación para evitar las aglomeraciones en las horas punta.
- Otoño (marzo-mayo): Temperaturas suaves y menos visitantes. Las condiciones tan agradables para pasear hacen que sea una opción ideal para recorrer el sendero geotérmico y disfrutar del spa sin prisas.
- Invierno (junio-ago): Más fresco y tranquilo, con el vapor y la bruma que le dan un toque de drama al paisaje. Es ideal para visitarlo sin aglomeraciones y disfrutar de unas vistas con mucho encanto; llévate ropa de abrigo para el paseo.
- Primavera (septiembre-noviembre): El tiempo es variable, pero en general es suave. Un entorno fresco y colorido, junto con una afluencia moderada de gente, es ideal para recorrerlo tranquilamente y visitarlo a primera hora del día.








